Experiencias

Vert

La hiedra crece en un muro de piedra.
Una Parra improvisa un techo por donde la luz se cuela y la puedes tocar.
Un jardín hermoso, verde como ninguno, guarda juegos de infancia y suspiros de juventud.
Aire tan diáfano que su pureza se siente en la sangre.
Un viejo árbol de tilo, inmenso como un edificio, deja caer sus pequeños helicópteros de primavera.
Un riachuelo trae la historia de un molino.
Una casa antigua que cruje con pasos de madera.
Una mesa y dos largos bancos que alguna vez fueron un roble.
El olor del pan con cereales, salido del horno temprano en la mañana.
Una copa de un tinto afrutado en copa de cristal.
El único lugar en el mundo donde duermo más de ocho horas.

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