{"id":261,"date":"2014-05-28T14:07:41","date_gmt":"2014-05-28T18:37:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/?p=261"},"modified":"2018-01-14T21:14:17","modified_gmt":"2018-01-15T01:14:17","slug":"historia-de-un-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/historia-de-un-sueno\/","title":{"rendered":"La Historia de un Sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>Un sue\u00f1o caminante iba un d\u00eda por una senda en actitud introspectiva.\u00a0Por ratos el camino era pl\u00e1cido, rodeado de un gratificante verde. Por\u00a0otros, el camino resultaba \u00e1ridamente hosco, hura\u00f1o y solitario.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><br \/>\nAquel sue\u00f1o ten\u00eda grandes reservas de energ\u00eda vital. Se alimentaba de\u00a0ver la naturaleza y de conocer otros sue\u00f1os. En su larga caminata, ya de varios a\u00f1os,\u00a0siempre respiraba profundo y ve\u00eda el verde hasta el horizonte y as\u00ed\u00a0cargaba sus fuerzas para seguir la marcha, pudiendo atravesar f\u00e1cilmente la\u00a0desolaci\u00f3n de los desiertos que a veces iban apareciendo en la ruta.<\/span><\/p>\n<p>Cuando iba acompa\u00f1ado de otro sue\u00f1o, el camino era m\u00e1s sencillo.\u00a0Cuando lo hac\u00eda solo, la ruta era m\u00e1s dif\u00edcil pero a este amigable\u00a0sue\u00f1o nunca le hab\u00eda faltado la fuerza para seguir siempre hacia\u00a0adelante.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Caminar era su condici\u00f3n. No sab\u00eda por qu\u00e9 lo hac\u00eda, pero sent\u00eda que\u00a0deb\u00eda hacerlo. Ten\u00eda la certeza de que un d\u00eda llegar\u00eda a un destino,\u00a0lo cual le animaba a seguir siempre la marcha.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En una oportunidad, el sue\u00f1o se enfrasc\u00f3 en s\u00ed mismo. Hab\u00eda pasado muchos a\u00f1os caminando por aquel sendero sin percatarse de que llevaba demasiado\u00a0tiempo sin admirar el paisaje. Cuando lo hizo, cay\u00f3 en cuenta de que llevaba muchos meses sin ver\u00a0vegetaci\u00f3n y sin beber agua. Sus fuerzas hab\u00edan mermado. No hab\u00eda plantas a su alrededor. La aridez de\u00a0aquel desierto se le impon\u00eda. La situaci\u00f3n empeor\u00f3 cuando se dio\u00a0cuenta de que por aquella senda s\u00f3lo se cruzaba con pesadillas.<\/span><\/p>\n<p>Las pesadillas eran malos sue\u00f1os, su color era gris y se alimentaban\u00a0de la tristeza y de la desolaci\u00f3n. Por donde pasaban, poco a poco iban\u00a0chupando cualquier vestigio de alegr\u00eda. Su alimento favorito era el\u00a0pesimismo, aquella nefasta certeza que ten\u00edan algunos de que todo iba\u00a0a salir mal.<\/p>\n<p>Anduvo caminando un tiempo m\u00e1s aquel sue\u00f1o por ese horrible lugar y se\u00a0fue sintiendo cada vez m\u00e1s cansado. Al caer en cuenta de que no ten\u00eda\u00a0energ\u00eda, se sinti\u00f3 perdido. Por un instante pens\u00f3 en\u00a0volver pero sinti\u00f3 que ser\u00eda in\u00fatil. Ya llevaba mucho tiempo sin ver\u00a0agua, vegetaci\u00f3n u otros sue\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Su destino era seguir, pero no pudo. Vio una piedra y tristemente se\u00a0sent\u00f3 a esperar lo peor, dejarse consumir en aquel \u00e1rido desierto\u00a0hasta esfumarse por completo. Ante esa realidad, era imposible ser\u00a0optimista lo cual, en un c\u00edrculo de infortunio, alimentaba a las\u00a0pesadillas que por all\u00ed pasaban. Cada mal sue\u00f1o que llegaba se llevaba\u00a0un pedacito m\u00e1s de aquel\u00a0sue\u00f1o para mantener el desierto como un\u00a0reino de tristeza.<\/span><\/p>\n<p>En medio de aquella agon\u00eda, el sue\u00f1o comenz\u00f3 a ver espejismos. Dos\u00a0pozos de agua clara aparecieron ante sus ojos.\u00a0\u00c9l, confundido, no sab\u00eda si estaba viendo doble. El agua le parec\u00eda\u00a0muy real y la dulzura, la placidez, la alegr\u00eda de sentir que hab\u00eda\u00a0encontrado el vital l\u00edquido le dio las fuerzas para seguir caminando\u00a0un poco m\u00e1s all\u00e1. Se puso de pie y trat\u00f3 de llegar al agua pero al\u00a0acercarse, desfalleci\u00f3.<\/p>\n<p>Por un rato perdi\u00f3 el sentido. Cuando lo recobr\u00f3, pudo ver all\u00ed frente\u00a0a \u00e9l las dos lagunas de agua clara. Eran los ojos de otro sue\u00f1o que\u00a0cargado de energ\u00eda hab\u00eda llegado all\u00ed desde el otro lado del camino.\u00a0El sue\u00f1o de ojos claros, con el rostro iluminado, le dio un poco de agua a su nuevo amigo y\u00a0cuando \u00e9ste se hubo recuperado, comenzaron a charlar. Ambos sue\u00f1os\u00a0compartieron sus vivencias gratas y sus sue\u00f1os y as\u00ed se\u00a0alimentaron mutuamente.<\/p>\n<p>En aquella desolaci\u00f3n, juntos decidieron salirse del camino para\u00a0buscar un \u00a0campo verde. Entre los dos har\u00edan un nuevo camino y\u00a0contando con su mutuo apoyo nada les quitar\u00eda la energ\u00eda.<\/p>\n<p>Marcharon as\u00ed un tiempo cuando finalmente encontraron un campo completamente distinto a cualquier otro lugar que\u00a0hubieran visto. Era el lugar m\u00e1s hermoso con el que cualquiera de los\u00a0dos se hubiera topado.<\/p>\n<p>Luego de muchos a\u00f1os caminando, hab\u00edan llegado a la meta final, al\u00a0lugar donde los sue\u00f1os se hacen realidad para as\u00ed tener nuevos sue\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un sue\u00f1o caminante iba un d\u00eda por una senda en actitud introspectiva.\u00a0Por ratos el camino era pl\u00e1cido, rodeado de un gratificante verde. 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