{"id":62,"date":"2009-03-21T09:45:29","date_gmt":"2009-03-21T07:45:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/?p=62"},"modified":"2009-03-21T09:45:29","modified_gmt":"2009-03-21T07:45:29","slug":"sobre-como-entreviste-a-edicson-ruiz-en-berlin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/sobre-como-entreviste-a-edicson-ruiz-en-berlin\/","title":{"rendered":"Sobre c\u00f3mo entrevist\u00e9 a Edicson Ruiz en Berl\u00edn"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">Cuando era ni\u00f1o, seg\u00fan cuentan, mi pap\u00e1 sol\u00eda escuchar con frecuencia la quinta sinfon\u00eda de Beethoven. Apenas estaba yo aprendiendo a hablar y le ped\u00eda que me pusiera el \u201cparapap\u00e1n\u201d, onomatopeya que usaba para distinguir el inicio del primer movimiento y que hoy treinta y largos a\u00f1os despu\u00e9s, mi hija Sof\u00eda desde que comenz\u00f3 a hablar tambi\u00e9n pide. La \u00fanica diferencia es que para ponerme la m\u00fasica a m\u00ed, pap\u00e1 usaba una cinta magnetof\u00f3nica y en el caso de Sof\u00eda, usamos un DVD de Baby Einstein.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Recuerdo bien aquellos cassettes. Todo un alarde de tecnolog\u00eda a principio de los a\u00f1os 70. Pap\u00e1, adem\u00e1s de la 5ta, sol\u00eda o\u00edr mucho la 6ta, mejor conocida como la \u201cpastoral\u201d, tambi\u00e9n el 1er concierto para piano de Tchaikovsky, que comienza violentamente con los cornos franceses y la orquesta completa, as\u00ed como la novena sinfon\u00eda de Dvo\u0159\u00e1k, \u201cDel Nuevo Mundo\u201d. Me acuerdo de m\u00ed mismo, de unos 12 a\u00f1os poniendo esas cintas y conversando con mi pap\u00e1 sobre algunas de esas obras. Hab\u00eda algo en com\u00fan que ten\u00edas esos cassettes. Todos ten\u00edan un escudito amarillo con un texto en letra cursiva que dec\u00eda Deutsche Grammophon; todos eran de la Orquesta Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn y todos contaban con la direcci\u00f3n de Herbert Von Karajan.<span>\u00a0 <\/span>Era su director favorito, y aunque pod\u00eda ceder en la compra de obras ejecutadas por otras orquestas y otros directores, la calidad de la grabaci\u00f3n ten\u00eda que ser de la Deutsche<span>\u00a0 <\/span>Grammophon.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Quien me dir\u00eda a m\u00ed, cuando sol\u00eda poner aquellas cintas de mi pap\u00e1, que un d\u00eda de marzo, con la primavera a punto de reto\u00f1ar, me iba a sentar en el caf\u00e9 de los m\u00fasicos de la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn (donde seguramente Von Karajan comi\u00f3 m\u00e1s de una vez), a hacer una entrevista. Si eso ya de por s\u00ed era dif\u00edcil de imaginar, lo que parec\u00eda imposible es que la persona a la que estar\u00eda entrevistando ser\u00eda un venezolano que ingres\u00f3 a esa, considerada por muchos como la mejor orquesta del mundo, con apenas 17 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El domingo, fecha de mi viaje a Alemania pensaba que las cosas no iban a salir. Hab\u00eda tratado de contactar previamente tanto a Gustavo Dudamel como a Edicson Ruiz para poder entrevistarlos en Berl\u00edn. Las diversas v\u00edas que utilic\u00e9 para establecer los contactos resultaron infructuosas. As\u00ed que ese 15 de marzo me dije a mi mismo, \u201cbueno, al menos tengo una entrada para la \u00f3pera esta noche y ver\u00e9 a Gustavo Dudamel dirigiendo Don Giovanni en la Staatsoper\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u201cAll\u00e1 tocar\u00e9 la puerta en el camerino\u201d, le dije jocosamente a un amigo antes de salir para Alemania, cuando me pregunt\u00f3 si hab\u00eda podido por fin hacer los contactos. Y fue lo que me falt\u00f3 hacer. El domingo, al terminar la \u00f3pera me apost\u00e9 desde las diez hasta pasadas las once de la noche en la salida de los artistas de la Staatsoper para esperar a Gustavo Dudamel y uno a uno fui viendo como sal\u00edan los m\u00fasicos, los cantantes, pero el director brillaba por su ausencia. O sali\u00f3 muy r\u00e1pido o muy tarde o a lo mejor durmi\u00f3 en el teatro. Ya cuando fueron las once, la plaza estaba sola, y por muy alemana que sea, yo me encontraba en una ciudad desconocida, as\u00ed que decid\u00ed irme.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">A la ma\u00f1ana siguiente, d\u00eda lunes, me levant\u00e9 decidido a hacer una de las dos entrevistas. Sab\u00eda que la de Edicson Ruiz era la m\u00e1s importante porque es \u00e9l quien vive en Berl\u00edn. Con Gustavo Dudamel tengo m\u00e1s posibilidades de coincidir en otros sitios en el futuro. As\u00ed que apel\u00e9 a la gu\u00eda telef\u00f3nica. Hab\u00eda varios Ruiz, pero ning\u00fan Edicson. Decid\u00ed entonces irme a la sede de la Filarm\u00f3nica que est\u00e1 \u00bfd\u00f3nde m\u00e1s? en la Herbert Von Karajan Strase. Al llegar, me encuentro con que las puertas de acceso p\u00fablico est\u00e1n cerradas. Consigo una puerta abierta y sin encontrar a nadie en mi camino entr\u00e9 como \u201cPedro por mi casa\u201d. Camin\u00e9 por todo el hall del recinto, llegu\u00e9 a las taquillas y no hab\u00eda nadie por todo aquello. Pas\u00e9 por el punto donde a los asistentes a los conciertos le exigir\u00edan la entrada y seguramente iba con cara de perdido. Me detengo al llegar a un punto donde no sab\u00eda<span>\u00a0 <\/span>d\u00f3nde ir y de la nada sali\u00f3 un vigilante.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El se\u00f1or me pregunta algo en alem\u00e1n y yo le digo en ingl\u00e9s que no hablo alem\u00e1n. Cortesmente me interpela en un perfecto ingl\u00e9s brit\u00e1nico, pregunt\u00e1ndome por donde entr\u00e9. Yo le explico que hab\u00eda una puerta abierta y nadie me detuvo. El se ri\u00f3 porque se dio cuenta que la seguridad, que es su trabajo, en este caso no hab\u00eda sido tan segura. Me pregunta que para qu\u00e9 estoy all\u00ed y le digo que soy periodista de Venezuela y que quisiera hablar con alguien de la oficina de prensa.<span>\u00a0 <\/span>Me hace pasar a lo que despu\u00e9s me di cuenta que es el pasillo de entrada por donde deb\u00ed haber llegado y entiendo que hab\u00eda detectado mi presencia a trav\u00e9s del circuito cerrado de televisi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Le pido disculpas por entrar por la puerta trasera y me dice que no me preocupe, que la falta fue de ellos. Levanta un tel\u00e9fono, marca unos n\u00fameros, me da el auricular. Yo, desconcertado, le pregunto por qu\u00e9. Me dice \u201c\u00bfno quer\u00eda hablar con la oficina de prensa?\u201d Entiend\u00ed y esper\u00e9 que me atiendan la llamada. Oigo una voz de mujer y me dice algo en alem\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Yo le hable en ingl\u00e9s. Le explico que soy periodista, de Venezuela y que estoy haciendo un trabajo de investigaci\u00f3n doctoral sobre \u201cEl Sistema\u201d (en espa\u00f1ol) por lo que estoy interesado en entrevistar a Edicson Ruiz. Muy amablemente me dice que le deje mis datos para que ellos me contacten. Me pregunta cu\u00e1ndo me voy de Berl\u00edn y le explico que esa noche salgo a Dresde, pero que el mi\u00e9rcoles vuelvo al mediod\u00eda para regresar esa noche a Madrid.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Me explica que Edicson tiene ensayo esa tarde. Que estar\u00e1 en el edificio a partir de la 1, pero que ella primero lo contactar\u00eda y que la llame a las 2 de la tarde para ver si \u00e9l me va a poder atender. Quedamos entonces de esa manera. Eran casi las 12, por lo que me fui a un cibercaf\u00e9 a revisar mi correo. D\u00edas antes le hab\u00eda escrito al manager europeo de Gustavo Dudamel, cuya oficina est\u00e1 en Londres, a ver si me pod\u00eda servir de puente para poder entrevistarlo mientras estoy en Berl\u00edn. En efecto tengo su respuesta: \u201cdesafortunadamente el se\u00f1or Dudamel tiene su agenda de medios ya establecida para el resto de la semana por lo que la entrevista va a ser imposible\u201d. Bueno, es lo que me esperaba. S\u00f3lo me quedaba ligar que Ruiz s\u00ed me pudiese atender.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El tiempo pas\u00f3 r\u00e1pido porque me puse a revisar mi correo y las notificaciones pendientes del Facebook. Adem\u00e1s quer\u00eda publicar en mi perfil que esa ma\u00f1ana, mientras iba a la sede de la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn, me par\u00e9 junto a los restos del infame muro que dividi\u00f3 esa ciudad en dos hasta 1989, con el pie derecho en el oeste y el izquierdo en el este (fue s\u00f3lo una casualidad). \u00a1Qu\u00e9 momento tan sobrecogedor! Inicialmente no me di cuenta de lo que estaba haciendo, sin embargo, en lo que comenc\u00e9 a caminar me puse a pensar en todas las familias que fueron separadas por esa frontera absurda, me puse a pensar en todos los que murieron por tratar de cruzarla ilegalmente y en todos los que devolvieron cuando quisieron hacerlo de forma legal.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Record\u00e9 las im\u00e1genes en la TV, en 1989 cuando los j\u00f3venes, siempre los j\u00f3venes, esos maravillosos e incontenibles j\u00f3venes tumbaron el muro. Pens\u00e9 en Mijail Gorbachov, en c\u00f3mo decidi\u00f3 por el colectivo dejando pasar su oportunidad de ser otro dinosaurio por 30 a\u00f1os m\u00e1s. Me acord\u00e9 de Venezuela y de nuevo pens\u00e9 en los j\u00f3venes. Ellos son la esperanza de nuestro maltrecho pa\u00eds. Ellos son los que tienen que demandar y exigir los cambios que hacen falta, y lo est\u00e1n haciendo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En fin, en el camino entre el muro y la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn fue inevitable que se me aguaran los ojos y pensaba \u201cque nunca mi hija Sof\u00eda ni sus generaciones se vean en la lamentable y terrible situaci\u00f3n de vivir en una ciudad como el Berl\u00edn de la Guerra Fr\u00eda\u201d. Necesitaba gritarle al mundo que hab\u00eda puesto un pie en el este y el otro en el oeste, aunque a buena parte de ese mundo le importara un pepino. Pero qu\u00e9 bueno poder gritarlo. Qu\u00e9 bueno poder decirlo a \u201cvivavoce\u201d y no a \u201csotovoce\u201d, aunque nadie de un medio por lo que diga: \u00a1Yo soy Osvaldo y puse un pie en el este y el otro en el oeste y no me orin\u00e9 en la cortina de hierro por cuesti\u00f3n de educaci\u00f3n<span>\u00a0 <\/span>y no quiero que nunca ni mis generaciones ni las de nadie tengan que vivir en un sitio en guerra! Porque aunque fuera fr\u00eda, Berl\u00edn (y el mundo), hasta 1989, segu\u00eda en guerra.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Pensando en esto se hizo la 1:45 cuando llegu\u00e9 a la Philharmonie otra vez. Ya el vigilante es mi amigo, le hago se\u00f1as por el vidrio. No quise entrar inmediatamente por mi descort\u00e9s irrupci\u00f3n matutina. El me dice riendo que por el vidrio no se puede hablar y me hace se\u00f1as para que pase. Llamamos a la encargada<span>\u00a0 <\/span>de prensa, quien a estas alturas ya sab\u00eda que se llamaba Frau Schneider, no atiende nadie. Tanto el vigilante como yo suponemos que est\u00e1 comiendo. Me dice que hay otra entrada donde hay sillas, que puedo esperar all\u00ed y hay otros vigilantes que pueden hacer la llamada interna a la oficina de prensa.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Decido esperar hasta las 2. A esa hora le digo al nuevo vigilante que Frau Schneider est\u00e1 esperando mi llamada. \u00c9l llama, ella le dice que bajar\u00e1 a buscarme. Al rato aparece una se\u00f1ora muy distinguida, vestida de marr\u00f3n y cabello canoso, de unos cincuenta y tantos (que me perdone si son menos), con todo el distinguido aspecto que uno esperar\u00eda de la directora de prensa de la filarm\u00f3nica de Berl\u00edn. Me dice que espere all\u00ed, que Edicson est\u00e1 por desocuparse y que tan pronto eso ocurra ella lo llevar\u00eda hasta esa recepci\u00f3n. Le doy las gracias y cuando est\u00e1 por irse me pregunta si no prefiero pasar al edificio y esperar en la cafeter\u00eda de los m\u00fasicos, a mis adentros grit\u00e9 \u201cpor supuesto\u201d pero a ella le dije que c\u00f3mo no y le agradec\u00ed otra vez.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El caf\u00e9 era un largo pasillo con una barra y varias mesas. Todo el espacio estaba rodeado de Maletas para instrumentos. Especialmente cajones para contrabajos. Tambi\u00e9n hab\u00eda atriles y unos timbales. Ped\u00ed una cocacola en la barra y cuando me la dieron me sent\u00e9 en una mesa a esperar.<span>\u00a0 <\/span>Comenc\u00e9 a pensar en toda la historia que tendr\u00eda ese lugar. \u00bfCu\u00e1ntos grandes m\u00fasicos, concertistas, directores se habr\u00edan sentado en aquel lugar? No pod\u00eda creer en d\u00f3nde estaba sentando.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No hab\u00edan pasado cinco minutos cuando Frau Schneider volvi\u00f3 con Edicson Ruiz quien al saber que era venezolano me saludo desde lejos. Llevaba consigo el contrabajo, en un estuche que arrastraba como si fuese una carretilla. Siempre que veo un m\u00fasico cargando un contrabajo pienso lo bien puesto que tiene el nombre ese instrumento: \u201ccon-trabajo\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Se acerca a la mesa y me pide unos minutos m\u00e1s para dejar el instrumento en la sala de conciertos, la cual aparentemente estaba muy cerca de all\u00ed porque volvi\u00f3 muy r\u00e1pido pero lamentablemente no la pude ver. Volvi\u00f3 y comenzamos la entrevista. Al terminar me sent\u00ed satisfecho. Logr\u00e9 lo que quer\u00eda a pesar de los obst\u00e1culos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Vendr\u00edan dos noches en Dresden (Dresde, en espa\u00f1ol), a s\u00f3lo 2 horas y media de Berl\u00edn. All\u00ed pude ver a Adriana y a su familia. Estudi\u00e9 con ella 4to y 5to a\u00f1o de bachillerato. Conoc\u00ed a Thomas, su esposo, un alem\u00e1n simpatiqu\u00edsimo y a Marco, su peque\u00f1\u00edn de 3 a\u00f1os, un hermoso catire de ojos marrones, muy vivaz, despierto y juguet\u00f3n. <span>\u00a0<\/span>Viven en una linda casita centenaria en una villa rural de las afueras de la ciudad. En Dresde vi mucha historia, palacios medievales, barrocos y cl\u00e1sicos, iglesias protestantes y cat\u00f3licas. Setecientos a\u00f1os de historia pasaron por delante de mis ojos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El mi\u00e9rcoles volv\u00ed a Berl\u00edn. Llegu\u00e9 al mediod\u00eda, mi autob\u00fas me dej\u00f3 en el aeropuerto pero mi avi\u00f3n a Madrid no sal\u00eda sino hasta las 7:30 de la noche. Consegu\u00ed un lugar donde me guardaran el equipaje para poder irme a la ciudad en autob\u00fas. Medito sobre qu\u00e9 hacer en Berl\u00edn. Frau Schneider me hab\u00eda dado el nombre del encargado de prensa del Staatoper para tratar de contactar a Gustavo Dudamel y si no hacerle la entrevista, al menos cuadrar para el futuro. Sin embargo, no quise llamarlo porque me parec\u00eda un poco irrespetuoso decirle al se\u00f1or que necesitaba una entrevista con Dudamel en las pr\u00f3ximas dos horas porque a la noche sal\u00eda a Madrid. Eso es algo que ni siquiera le pedir\u00eda a la gente de prensa de FESNOJIV (el Sistema) aunque s\u00e9 que si lo hiciera y estuviese en sus manos me ayudar\u00edan.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Pensando en esto estaba cuando llegu\u00e9 una vez m\u00e1s a la \u00d3pera de Berl\u00edn. El edificio est\u00e1 en la avenida Unter Den Linden, separado de la Biblioteca principal de la ciudad por la Bebelplatz. Decido apostarme una vez m\u00e1s a montar guardia en la esquina donde est\u00e1 la puerta del personal, la cual est\u00e1 diagonal a las oficinas y frente a la Catedral Cat\u00f3lica de Berl\u00edn, la iglesia de Santa Eduvigis, no sin antes comerme una salchicha alemana con pimienta de cayena y k\u00e9tchup en un kiosquito.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">All\u00ed estuve unas tres horas. Caminaba hacia la plaza, luego a la iglesia, luego a las oficinas de la Staatoper \u00a1Y qu\u00e9 frio hac\u00eda! Afortunadamente tengo un magnifico abrigo de plumas que me obsequi\u00f3 mi madrina. Iba y ven\u00eda para calentarme y de cuando en cuando tomaba una foto.<span>\u00a0 <\/span>Decido que esperar\u00e9 hasta las 5. De pronto,<span>\u00a0 <\/span>a las 4:45 se abri\u00f3 una de las puertas de personal y veo una cara conocida. Desconcertado trato de ubicar qui\u00e9n es. No era el Maestro venezolano, pero la cara se me hab\u00eda hecho demasiado familiar. El se\u00f1or en cuesti\u00f3n cruz\u00f3 la calle y me pasa como a dos metros. Cruzamos miradas. Era nada m\u00e1s y nada menos que el Maestro Daniel Berenboim \u00a1Incre\u00edble! Seguro que si hubiese decidido hacer mi investigaci\u00f3n sobre su Western-East Divan Orchestra me habr\u00eda encontrado esa tarde con Gustavo Dudamel. La ley de Murphy, le llaman.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Tratando de entender lo que me acababa de pasar, no tuve oportunidad de hablarle. Habr\u00eda sido interesant\u00edsimo entrevistarlo pero no estaba preparado. Al menos habr\u00eda querido darle las gracias, como ciudadano del mundo que soy, por el esfuerzo descomunal que ha hecho para buscar puntos de encuentro entre \u00e1rabes y palestinos a trav\u00e9s de la m\u00fasica.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Este encuentro me hizo darme cuenta que ya era hora de partir. Ten\u00eda que ir al aeropuerto a tomar mi avi\u00f3n a Madrid. Ya hab\u00eda esperado suficiente por esta vez. Cerraba de esta manera un cap\u00edtulo en este viaje de experiencias que ha representado para mi venir a Europa a estudiar y confirmo, una vez m\u00e1s, que el aprendizaje es permanente, un proceso din\u00e1mico que nunca termina.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Tanto en Berl\u00edn como en Dresde vi la historia ante mis ojos, me par\u00e9 en el muro, vi con mis propios ojos el Philharmonie de Berl\u00edn, escuch\u00e9 el \u00f3rgano de la Catedral de Santa Eduvigis, fui por primera vez a la Opera y vi Don Giovanni dirigida por Gustavo Dudamel, vi un viol\u00edn Stradivari, un clavicordio de 1618 y entrevist\u00e9 a Edicson Ruiz. Me queda pendiente ir a un concierto de la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn, eso lo quiero hacer con mi pap\u00e1 y a Dudamel ya lo entrevistar\u00e9. Sea en Londr\u00e9s, sea en Espa\u00f1a, sea en Caracas. Antes de julio lo habr\u00e9 hecho, lo s\u00e9. As\u00ed que, como siempre, <span>\u00a0<\/span>ya tendr\u00e9 la oportunidad de continuar esta historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando era ni\u00f1o, seg\u00fan cuentan, mi pap\u00e1 sol\u00eda escuchar con frecuencia la quinta sinfon\u00eda de Beethoven. 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