{"id":620,"date":"2018-01-15T13:12:25","date_gmt":"2018-01-15T17:12:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/?p=620"},"modified":"2018-01-16T08:05:37","modified_gmt":"2018-01-16T12:05:37","slug":"la-consolidacion-del-conocimiento-abierto-el-reto-de-los-anos-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/la-consolidacion-del-conocimiento-abierto-el-reto-de-los-anos-20\/","title":{"rendered":"La consolidaci\u00f3n del Conocimiento Abierto: <br\/>El reto de los a\u00f1os 20"},"content":{"rendered":"<p>A medida que nos adentramos en este siglo, el concepto de Conocimiento Abierto ha ido cobrando m\u00e1s auge: cada vez hay m\u00e1s software desarrollado colaborativamente, las universidades del mundo est\u00e1n abriendo espacios masivos de formaci\u00f3n, hablamos de gobiernos en l\u00ednea, y las gestiones p\u00fablicas y privadas se est\u00e1n viendo forzadas a ser cada vez m\u00e1s transparentes. Poco a poco, el espacio p\u00fablico del internet se va tornando en una plaza para el ejercicio de la ciudadan\u00eda, donde, mediante la inteligencia colectiva, son los propios usuarios los que van desarrollando nuevos procesos de cognici\u00f3n e innovaci\u00f3n. Para llegar a este momento, la humanidad ha tenido que pasar por una evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica que ha sentado las bases para un cambio que implica dejar de ver el conocimiento como un bien personal para asumirlo como un insumo para el desarrollo social.<\/p>\n<p>El perfeccionamiento de los equipos de c\u00f3mputo y la consecuente tecnolog\u00eda multimedia, el salto cu\u00e1ntico que implic\u00f3 la aparici\u00f3n de las interfaces gr\u00e1ficas y las redes de computadoras, as\u00ed como su miniaturizaci\u00f3n y portabilidad, representan hitos fundamentales que forman el sustrato sobre el cual hoy podemos hablar de Conocimiento Abierto.<\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 70, un equipo de computaci\u00f3n ocupaba mucho espacio. Los <em>mainframes<\/em> llenaban salas completas en las sedes de grandes corporaciones, almacenando datos en discos duros del tama\u00f1o de una lavadora o mediante gigantescas grabadoras de cintas magn\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Aquellos costosos aparatos, al igual que los de hoy, procesaban datos. Datos de vital importancia para gobiernos, para corporaciones y para algunas universidades. En torno a aquellos datos siempre rond\u00f3 el secreto. Una vez procesados, se convert\u00edan en informaci\u00f3n para decisiones de estado \u2013en\u00a0 tiempos de guerra fr\u00eda\u2013 o para decisiones corporativas en medio de econom\u00edas m\u00e1s centralizadas. En una \u00e9poca en la que todav\u00eda no exist\u00edan los computadores personales y a\u00fan no hab\u00eda pasado un lustro de la primera conexi\u00f3n a trav\u00e9s de lo que posteriormente conocer\u00edamos como internet, muy rara vez esta informaci\u00f3n era p\u00fablica.<\/p>\n<p>El final de aquella d\u00e9cada de 1970 trajo consigo una gran revoluci\u00f3n: la irrupci\u00f3n de los computadores personales. La miniaturizaci\u00f3n de los procesadores en pastillas de silicio permiti\u00f3 crear microcircuitos que sustituyeron a los antiguos tubos de vac\u00edo y a los transistores, lo cual trajo como resultado la fabricaci\u00f3n de equipos m\u00e1s peque\u00f1os que pod\u00edan ser dispuestos en un escritorio. No obstante, su uso implicaba una larga curva de aprendizaje para dominar al menos un lenguaje de programaci\u00f3n, as\u00ed como los comandos y la sintaxis de un sistema operativo.<\/p>\n<p>La masificaci\u00f3n comenz\u00f3 en los a\u00f1os ochenta cuando \u00a0las interfaces gr\u00e1ficas simplificaron el uso de los equipos. Su operaci\u00f3n, a trav\u00e9s del rat\u00f3n, permiti\u00f3 que m\u00e1s personas comenzaran a interesarse en ellos, especialmente quienes no ten\u00edan una formaci\u00f3n en el \u00e1mbito cient\u00edfico. De esta manera, artistas, creadores de contenido, humanistas, dise\u00f1adores, bibliotecarios, entre otros, pudieron incorporarse m\u00e1s f\u00e1cilmente a la revoluci\u00f3n digital.<\/p>\n<p>Paralelamente a este proceso, internet fue creciendo sin parar en tres etapas. La primera tuvo lugar a partir de 1969, a\u00f1o en el que se realizaron sus primeras pruebas con fines militares, creando la red que se conoci\u00f3 como ARPANET\u00a0 para interconectar los sistemas inform\u00e1ticos de diversas universidades y centros de investigaci\u00f3n que estaban realizando proyectos relacionados con la seguridad y defensa de los Estados Unidos. La segunda etapa incorpor\u00f3 a todas las instituciones educativas y cient\u00edficas de ese pa\u00eds transformando, a mediados de los a\u00f1os 80, la red ARPANET en la red de la National Science Foundation (NSFNet). Esto implic\u00f3 un crecimiento importante tanto del n\u00famero de usuarios como del tipo de contenidos que eran compartidos telem\u00e1ticamente. Por \u00faltimo, la tercera etapa tuvo lugar con la aparici\u00f3n de los proveedores de servicio para la conexi\u00f3n a internet alrededor del mundo, permitiendo que cualquier ciudadano pudiese tener acceso a la informaci\u00f3n que por esa red circula.<\/p>\n<p>El cambio de ARPANET por la NSFNet represent\u00f3 un hito importante en el desarrollo del paradigma del Conocimiento Abierto. Mientras los equipos de computaci\u00f3n bajaban dr\u00e1sticamente de tama\u00f1o y la computaci\u00f3n personal iba ganando cada vez m\u00e1s terreno, los datos que circulaban por estas redes, pasaron de ser fundamentalmente militares a conformar \u00a0contenidos acad\u00e9micos y cient\u00edficos, quitando as\u00ed el halo confidencial que ten\u00eda la red cuando se usaba para transmitir informaci\u00f3n sobre seguridad y defensa.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando la red vivi\u00f3 su primer momento de expansi\u00f3n, incorporando a las grandes bibliotecas universitarias, a los centros de investigaci\u00f3n y a los acad\u00e9micos de los centros educativos m\u00e1s importantes de los Estados Unidos. Gracias a ello, durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta, la comunidad cient\u00edfica internacional entendi\u00f3 la importancia de vincular sus sistemas de informaci\u00f3n a una \u00fanica gran red de redes y se aboc\u00f3 a ello. Por primera vez en la historia, los investigadores pod\u00edan desarrollar y compartir conocimiento de manera virtual, rompiendo de esta manera con las nociones tradicionales de tiempo y espacio, acelerando dr\u00e1sticamente el desarrollo de nuevas ideas y teor\u00edas.<\/p>\n<p>El siguiente hito lo represent\u00f3 la masificaci\u00f3n de internet como medio de comunicaci\u00f3n. De manera exponencial, el com\u00fan de las personas fue contratando servicios de conexi\u00f3n para poder tener acceso, cada vez m\u00e1s veloz, a la red. Esto les permiti\u00f3 entrar en contacto con un sin fin de contenidos que antes estaban completamente fuera de su alcance. Los medios masivos de comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n se vincularon a las redes y el dr\u00e1stico aumento de la capacidad de procesamiento de los computadores personales permiti\u00f3 que pudieran incorporar todo tipo de contenidos m\u00e1s all\u00e1 del uso de textos, con lo que las fotos, los videos y los sonidos digitales se convirtieron en elementos de viaje cotidiano por las redes.<\/p>\n<p>La llegada del ciudadano com\u00fan a internet tambi\u00e9n benefici\u00f3 a la comunidad cient\u00edfica y acad\u00e9mica porque represent\u00f3, en muchos casos, el acceso a un grupo enorme de sujetos de investigaci\u00f3n, con la posibilidad de hacerles encuestas, invitarles a participar en estudios, analizar los contenidos que estos publican y, de esta manera, obtener infinidad de datos para nuevas investigaciones. La presencia digital del ciudadano com\u00fan represent\u00f3 y sigue representando, cada vez m\u00e1s, un gran espacio de investigaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Con el cambio de siglo llegaron nuevos hitos: la miniaturizaci\u00f3n y las redes sociales, la irrupci\u00f3n de tabletas y tel\u00e9fonos m\u00f3viles, todos con conexi\u00f3n a internet, con sistemas de geolocalizaci\u00f3n y con la posibilidad de instalar aplicaciones para satisfacer las m\u00e1s diversas necesidades. La computadora, en forma de tel\u00e9fonos y relojes, ha pasado a ser compa\u00f1era permanente de cada persona y, en este momento, la gran red de redes est\u00e1 bastante cerca de contar con la mitad de la poblaci\u00f3n mundial entre sus usuarios, mientras hablamos del internet de las cosas.<\/p>\n<p>La riqueza que brinda esta realidad es inconmensurable. Hoy podemos contar con <em>softwares<\/em> desarrollados gracias al concurso de cientos de miles de personas en todo el mundo o con enciclopedias abiertas, elaboradas de manera colectiva, o acceder a consorcios de bibliotecas que, al agruparse entre s\u00ed, disponen de fondos nunca antes vistos.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos que est\u00e1n desarrollando nuevas patentes, las grandes y peque\u00f1as corporaciones, los ej\u00e9rcitos y los grupos de poder siempre tendr\u00e1n datos sensibles que deben mantener en secreto. No obstante, con el paso del tiempo, esto se hace cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Gracias a la digitalizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, a la miniaturizaci\u00f3n y a la interconexi\u00f3n de todos los equipos inform\u00e1ticos del mundo en una gran red, las filtraciones de informaci\u00f3n pueden darse en cualquier segundo, obligando a estos grupos a gastar mucho dinero en seguridad inform\u00e1tica, por un lado, y a desarrollar gestiones transparentes, por el otro.<\/p>\n<p>Hoy estamos viviendo una era transmedia, donde el contenido es publicado por millones de usuarios en todo el globo a trav\u00e9s de bases de datos colaborativas desarrolladas de manera <em>ad hoc<\/em> para redes sociales, blogs e infinidad de sitios web compuestos por n\u00fameros, textos, fotos, videos, esquemas, dibujos, mapas y sonidos interconectados entre s\u00ed. Esos mismos millones de usuarios cuentan a su vez con el mayor espacio de contenido jam\u00e1s visto para obtener informaci\u00f3n. La era del <em>big data <\/em>lleg\u00f3 para quedarse.<\/p>\n<p>Ante esta realidad, incluso han surgido nuevas profesiones, como la del cient\u00edfico de datos, llamado a relacionar, comparar y analizar estas cantidades ingentes de informaci\u00f3n que, una vez procesada y publicada, se convierte a su vez en insumo para nuevas relaciones en un c\u00edrculo infinito de semiosis ilimitada.<\/p>\n<p>Nadie debe quedar por fuera. Es por ello que cada vez son m\u00e1s los medios informativos, las universidades, los centros de investigaci\u00f3n, de documentaci\u00f3n y las bibliotecas del mundo que han decidido abrir sus contenidos para todos, generando un espacio de aprendizaje colectivo nunca antes visto en la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>La tercera d\u00e9cada del siglo XXI \u2013los nuevos a\u00f1os 20\u2013 promete ser la era de la consolidaci\u00f3n del paradigma del conocimiento abierto. El sue\u00f1o cristalizado de la antigua Biblioteca de Alejandr\u00eda apenas comienza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A medida que nos adentramos en este siglo, el concepto de Conocimiento Abierto ha ido cobrando m\u00e1s auge: cada vez hay m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":625,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[148,149,144,145,146,147],"class_list":["post-620","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia","tag-acceso-a-la-informacion","tag-codigo-abierto","tag-conocimiento-abierto","tag-datos-abiertos","tag-open-data","tag-open-knowledge"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=620"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":626,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/620\/revisions\/626"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.osvaldo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}