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Osvaldo Burgos García

julio 2, 2012
por oburgos
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Busca un Sancho y enséñale a ser Quijote

Este texto lo escribí a principios de 2009… Lamentablemente, lo veo igual de vigente hoy.

Permanentemente me consigo con personas o con textos que hablan sobre la necesidad de salir de Chávez. Esa necesidad algunos la canalizan diciendo “no podemos permitir que gane una elección más”, otros, afortunadamente los que menos, expresan sus deseos con una visión más drástica y de corto plazo.

Y me pregunto ¿será que en efecto el país sin Chávez sería sustancialmente distinto? Y siempre que me hago esa pregunta, la respuesta pesimista que asciende a mi mente es no. Y la razón es la profunda crisis de valores que se vive en nuestro país.

Para tener un verdadero cambio en Venezuela, es necesario trabajar desde la educación y no me refiero a las matemáticas o la lengua, que también son importantes, me refiero a la ciudadanía. El pequeño detalle es que la ciudadanía no se puede enseñar sólo en asignaturas sino mediante la experiencia en el día a día y sobre todo con el ejemplo.

La educación ciudadana como visión global de la educación, de manera transversal en los contenidos escolares, está un poco olvidada en Venezuela. Allí tenemos los resultados: un alto porcentaje del país considera correcto el hecho de que un mismo ciudadano pueda tener indefinidamente la posibilidad de postularse al mismo cargo público, o que un mismo ciudadano concentre en sus manos todo el poder de la nación, o que un ciudadano que dirige un país pueda expresarse vilmente de un grupo de otros ciudadanos simplemente porque no están de acuerdo con él, en fin, que la exclusión y el irrespeto sean la norma.

De esta manera, al menos a mí la conclusión se me hace obvia: el problema fundamental de nuestra querida patria es el problema educativo.

Imaginemos una Venezuela sin Chávez… nuestros problemas seguirían estando allí, porque si bien el gobierno actual no ha hecho gran cosa por propiciar una Educación Ciudadana (así, con mayúsculas) y más bien, pareciera estar tratando de manipularla a su conveniencia, también es cierto que en Venezuela la corrupción ha sido la norma y ninguno de los gobiernos de las dos décadas anteriores a Chávez lograron un mayor impacto en la formación de ciudadanos. Por el contrario, la calidad de nuestra ciudadanía ha ido mermando cada vez más.

Estoy seguro que si en Venezuela tuviéramos más ciudadanos, formados en solidaridad y respeto, conscientes de su corresponsabilidad en las pequeñas y grandes cosas de la nación, que fueran capaces de asumir que su libertad llega exactamente hasta el punto donde se afecta la libertad de los demás, que comprendieran que cada quien tiene derecho a tener su propia opinión y expresarla donde quiera y que en definitiva un país se construye con el concurso de todos y no de uno solo, Chávez hace rato que no sería el Presidente de Venezuela.

Que en Venezuela haya personas que aplaudan hechos que a esta altura del mundo deberían considerarse abominables, como la profanación de un templo (de la religión que sea), o que aplaudan cuando un dirigente político insulta a sus contrincantes o, peor aún, a aquellos ciudadanos que simplemente no le siguen, o que celebren el hecho de que a más de veinte mil empleados de la industria petrolera los dejen sin trabajo de la noche a la mañana, es la evidencia más clara de que en nuestro país la ciudadanía es un espécimen en vías de extinción y ese hecho no es sólo responsabilidad del gobierno, allí somos responsables todos.

Muchos maestros luchan día a día, tratando de legar un mundo mejor a las próximas generaciones. Un mundo, sobre todas las cosas, más humano. Cuando tengo el privilegio de estar en un salón de clases (y cuando no) yo lo intento, no sé si lo logro, pero lo intento. A veces siento que es una tarea profundamente quijotesca, que estamos arando sobre el mar.

Don Quijote y Sancho Panza en una “venta” de Toledo

Sin embargo, la mejor noticia que trajo la retirada de concesión de RCTV -canal cuya programación no es santo de mi devoción, pero eso no es lo que está en juego- fue la irrupción de una generación que nos está dejando ver que hay esperanzas, que aunque en todas partes se cuecen habas y siempre hay gente buscando pescar en río revuelto, pareciera que los quijotes son muchos y que cada día surgen nuevos. Pero todavía, la mayoría vemos molinos de viento y no vemos gigantes. Sancho Panza nos sigue gritando “aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento”. Necesitamos ver los gigantes para poder vencerlos. Por ello yo te invito, a que tomes tu lanza, te busques un Sancho y lo enseñes a ser Quijote. Sólo de esta manera, dejaremos, como colectivo, de ver molinos de viento donde hay gigantes y después seremos tantos que los podremos vencer.

 

octubre 24, 2017
por oburgos
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Hasta pronto, Carlos Moreán

Carlos Moreán, quien fuera uno de los músicos más prolíficos de Venezuela falleció hoy en la ciudad de Caracas a los 70 años de edad.

En los años 60, formó parte del grupo de rock&roll Los Dart, con el cual obtuvo reconocimiento nacional e internacional. Más adelante, en los 70 formó parte del grupo de Aldemaro Romero y trabajó junto a él como organizador y arreglista de los festivales de Onda Nueva.

Durante esa misma época, dirigió la orquesta del Show de Renny Ottolina; además compuso, arregló y dirigió la música de “Chrún Merú”, primer programa de televisión a color que se hizo en el país, un especial producido por Renny en aquellos tiempos de VTV, çanal del que dirigió la orquesta por 18 años hasta 1992.

En 1974, ganó la Gaviota de Oro como arreglista musical en el Festival Viña del Mar por el tema Aquel Lugar, que fue interpretado por José Luis Rodríguez. Más adelante, en el Festival OTI de la canción de 1982 ganó los premios como mejor arreglista y director, junto al grupo venezolano Unicornio en la ciudad de Lima.

Moreán tuvo un especial talento para crear conceptos musicales y expresar ideas, evocar lugares o culturas a través de la música, lo cual le permitió convertirse en uno de los más importantes compositores para los medios audiovisuales en Venezuela. Su trabajo se escuchó por más de cuatro décadas en el cine, la televisión y la publicidad, creando recordados jingles para múltiples productos e incluso para las campañas de diversos candidatos políticos.

Fue justo ese talento el que le permitió brindar un aporte invaluable dentro del grupo humorístico Medio Evo, agrupación que en un mismo disco podía presentar una bossa-nova, un rock and roll mexicano, una tarantela una zarzuela y una salsa desarrollando temas de la cotidianidad con una gran dosis de humor.

Hoy nos ha dejado un gran hombre de la música para los medios. Que en paz descanse Carlos Morean.

mayo 12, 2017
por oburgos
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La “Des-Ciudadanización Sistemática”

En el último mes, hemos visto cómo algunos Guardias Nacionales y Policías han actuado con la mayor saña en contra de aquellos que, con toda justicia, reclaman sus derechos en las calles de Venezuela. Bombas lacrimógenas son lanzadas indiscriminadamente en sentido horizontal y a quemarropa, ciudadanos son arrastrados, pateados, golpeados de manera colectiva sin ningún tipo de compasión ni miramiento y esta locura represora ha dejado un saldo de decenas de pérdidas humanas.

Una y otra vez, en diversos espacios he escuchado la misma pregunta durante los últimos días ¿Por qué actúan así? ¿Cómo pueden ser tan desalmados con sus propios coterráneos? ¿Por qué un personal militar o policial que debería protegerme me agrede de esta manera?

Hannah Arendt, filósofa y periodista alemana, brinda una posible respuesta en su concepto de  la Banalidad del Mal. Esta tesis la generó Arendt mientras presenciaba el juicio del Adolf Eichmann, militar Nazi responsable de la matanza de miles de judíos en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante el juicio, al brindar su testimonio, Eichmann expresó: “No perseguí a los judíos con avidez ni placer. Fue el gobierno quien lo hizo. La persecución, por otra parte, sólo podía decidirla un gobierno, pero en ningún caso yo. Acuso a los gobernantes de haber abusado de mi obediencia”.

Arendt realizó un análisis sobre el militar Nazi, el cual publicó en un libro llamado “Eichmann en Jerusalén, un ensayo sobre la Banalidad del Mal”.  Allí, la filósofa no pinta al Coronel Alemán como un frío y despiadado asesino. Por el contrario, indica que actuó simplemente como un burócrata que cumplía órdenes de sus superiores y que su interés fundamental fue quedar bien con estos para ascender en su profesión.

Evidentemente, Eichmann fue hallado culpable y fue condenado a la horca. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas fueron lanzadas al mar en aguas internacionales en presencia de sobrevivientes del Holocausto.

Un discurso de “des-ciudadanización  sistemática”, nos ofrece otra respuesta que podría dar explicación a los descarnados actos de agresión propiciados por ¿nuestras? fuerzas del orden. Durante los últimos 19 años, hemos escuchado el más variado abanico de “adjetivos descalificativos” que sistemáticamente han hecho mella en el reconocimiento de los otros.

Desde 1998, hemos observado una evolución en el uso del lenguaje para referirse a todas las vertientes posibles de la oposición: frijolito, escuálidos, majunches, traidores, apátridas (los que quieran patria, vengan conmigo), imperialistas, pitiyanquis, agentes de la CIA y, últimamente vemos como todos los voceros del des-gobierno se refieren a los jóvenes que van a la vanguardia de las marchas, llevando golpes, bombas y plomo, como terroristas. Así, poco a poco, los símiles y los adjetivos se han ido convirtiendo en sustantivos y ya no somos ciudadanos sino simplemente apátridas, pitiyanquis, escuálidos guarimberos y terroristas. Además, varias de estas expresiones denotan o connotan alevosamente una relación directa con otros países o intereses foráneos a Venezuela.

Esta “des-ciudadanización sistemática”, sumada a la obnubilación por el poder que puede brindar un fusil, hace que esos guardias o policías no vean frente a sí a un paisano o a un compatriota con intereses comunes a los suyos, con un ideal conjunto de Estado-Nación, sino a un enemigo de la patria, un representante de intereses foráneos (en el mejor de los casos) o a un terrorista que es capaz de sacarle las tripas a su madre en el medio de la noche (por algo cantan lo del puñal de acero). Por eso, no les tiembla el pulso al lanzar gases lacrimógenos desde un helicóptero, cargar las escopetas de perdigones con tornillos o bolas de plomo o tirarle un bombazo a alguien en el pecho a 1 metro de distancia.

A algunos, la actitud de estos funcionarios nos parece tan incomprensible que la teoría de la cubanización de las FFAA resulta más que valida. En efecto, no me extrañaría que hubiera soldados cubanos infiltrados entre las fuerzas del des-orden público (con el perdón de la banda). Sin embargo, la posibilidad de que sea en un porcentaje mayor al 20% resulta francamente absurda.

No. En el país hemos vivido una involución de la ciudadanía (como concepto), orquestada exprofeso desde los estamentos del poder mediante el uso de la mayor arma que tiene el ser humano: el lenguaje.

El riesgo que corremos, es que cuando todo esto haya pasado, la profunda exclusión de la que hemos sido víctimas nos deje en una posición contraria y terminemos propiciando una cacería de brujas. Los culpables tendrán que pagar, pero con un debido proceso. Tendremos que respirar profundo y recurrir a la historia, leyendo a Gandhi, a Luther King y a Mandela para reorganizar la Nación. Si no es así, presenciaremos cómo los ciudadanos se despojan de su investidura para convertirse, una vez más, en aquello que criticaron.

abril 22, 2017
por oburgos
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Qué equivocado estaba

Un amigo, que vive en Francia, me dijo hoy que los CLAP son una “respuesta para dar al pueblo los alimentos que nos niega la guerra economica, como parte de la cartilla ‘revoluciones de colores’ made in gringolandia”.

Mi respuesta:

Oh… ¿Eran para eso? Qué buena idea. Yo pensaba que era una actividad populista y clientelar organizada como un mecanismo para ilusionar a la gente tratando de mantener el poder por el poder, pero ahora entiendo que como últimamente no hay mucho dinero, gracias a la baja de los precios del petróleo, producto de la conspiración de los poderes económicos del mundo contra la revolución bonita, yo veo a diario familias hurgando en la basura frente a mi casa para poder comer.

Debe ser por la falta de ingresos en nuestra balanza de pago y no porque nuestra política de desarrollo endógeno aún, tras 18 años, no ha podido cuajar bien, tú sabes, vainas de la guerra económica que nos tiene montado el capitalismo mundial. Yo que pensaba que los boliburgueses se embolsillaban la plata. ¡Qué errado estaba!

Debe ser por estas razones que cuando llega la bolsa del CLAP, si es que llega, más de la mitad de los productos son importados. Porque los poderes oscuros del mundo han saboteado la siembra de arroz en Guanare y tienen que repartir Nestea y Ketchup brasilero, que terminan en la venta del mercado negro. (Les debe doler, ¡tanto que se preocupan ellos por la nutrición de su pueblo!).

En fin, yo tuve un mal sueño estos días, donde vivía bajo los designios de un gobierno populista que pretende mantener el poder por el poder y que lanzaba gases lacrimógenos a la gente desde un helicóptero y me decía que yo (¿yo?) pertenezco a las más bajas miasmas del río Guaire.

enero 2, 2017
por oburgos
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CAP 2 Intentos ¡Chapeau!

Hágase un favor y vaya ya al cine a ver el documental CAP 2 Intentos. Sobre todo si tiene 30 años o menos. Le debe quedar poco tiempo en cartelera.

¡Qué buen documental! Mis felicitaciones a Carlos Oteyza, Lorena González, Verónica Cañas, Florianna Blanco y a todo el equipo realizador.

Los detalles están muy bien cuidados. Particularmente la investigación de archivos audiovisuales, el guión, el valor de las entrevistas (sobre todo las de Eduardo Fernández y Oswaldo Álvarez Paz, por ser opositores a CAP) la música y la composición gráfica.

Bajo la lupa menos subjetiva que solo puede brindar el tiempo, el documental desarrolla hechos fundamentales de los dos gobiernos de Pérez. Entre muchos otros destaco logros como el Sistema de Orquestas y el Museo de Arte Contemporáneo, el desarrollo de las industrias del hierro y el aluminio, la creación del Ministerio del Ambiente con la consiguiente creación de múltiples Parques Nacionales y Zonas Protegidas, la Nacionalización del Petroleo, la descentralización, la elección directa de gobernadores y alcaldes y la participación directa de Venezuela en el ámbito internacional. Por otra parte, no se deja de lado casos como el Sierra Nevada o la Partida Secreta del Ministerio de Relaciones Interiores.

Me quito el sombrero ante el sutil manejo de la ironía en el discurso audiovisual de Carlos Oteyza. Hay múltiples planos que dicen mucho  sin necesidad de apoyarse en la locución en off. Particularmente me gustó la secuencia con disco-music que describe a la Venezuela Saudita. Es un maravilloso ejemplo del concepto de Síncresis de Michel Chion.

Gracias por este impecable documental, indispensable para que las nuevas generaciones conozcan otra visión (definitivamente más objetiva) de los períodos históricos que precedieron la debacle que venimos viviendo desde hace 18 años, lo cual es particularmente necesario, considerando la hegemonía comunicacional con la que el gobierno maneja sus versiones de la historia.

Gracias por no permitir que, en este caso, la historia la escriban solo aquellos que “por ahora” resultaron vencedores.

En verdad espero poder ver, en unos 25 años, un documental sobre este período funesto de la historia contemporánea de Venezuela que ha sido el chavismo. Únicamente con la distancia que brinda el tiempo podremos ver el tema con un poco de objetividad. No sé si lo podrá hacer Carlos Oteyza (ojalá), pero Bolívar Films y Cinesa han sido una Escuela para muchos jóvenes que han asumido con tesón la tarea de dar a conocer la hechos históricos de Venezuela, entre ellos, Lorena González Di Totto, Verónica Cañas, Florianna Blanco y Adrián Sánchez Iorio (quien trabajó en Tiempos de Dictadura), todos insignes ucabistas.

Señores, ¡Chapeau!

mayo 16, 2016
por oburgos
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Instalando WordPress en 000webhost (Tutorial)

Hoy quisiera dejar un tutorial que preparé sobre cómo instalar WordPress. En este caso, lo hago usando un servidor gratuito llamado 000webhost.

A continuación les dejo este par de videos preparados por mí con las explicaciones del caso. Recomiendo que los vean primero y que luego los usen paso a paso, pausando mientras siguen las explicaciones.

Espero que les sean de utilidad.

 

Video 1

 

Video 2

octubre 3, 2015
por oburgos
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Cuatro kilómetros de historia

Hoy decidimos pasear. Dejamos el carro en el CC Chacaíto, allí tomamos el metro hasta la Hoyada.
Nuestra caminata comenzó en la Esquina de Coliseo, a la salida del metro. Desde allí caminamos en dirección al oeste por la Av. Universidad hasta la Esquina de Traposos. El piso empedrado de la calle anunciaba nuestro primer destino al norte, la Casa Natal del Libertador. Entramos y vimos una a una todas las habitaciones, admirando los cuadros de Tito Salas y Arturo Michelena.
Para Sofía fue todo un descubrimiento la casona colonial, fresca gracias a sus techos altos, sin dejarse envolver por el calor reinante en la ciudad.
Acto seguido entramos al Museo Bolivariano, justo al lado. Hicimos también el recorrido de rigor, comprendiendo un poco más la sociedad colonial, viendo las armas de la época (la lanza del mismísimo Catire Páez).
Desde San Jacinto caminamos al oeste rumbo a la Plaza Bolívar. Allí intentamos saciar la sed. No había agua ni en las luncherías, ni en las panaderías, ni en los bares malamuertosos, así que tocó beber jugo de naranja de pote en la Esquina de Gradillas.
Desde allí subimos al norte rumbo al Panteón Nacional. Pasamos la Catedral, la Esquina de La Torre, y llegamos a la Esquina de Veroes en la Av. Urdaneta. Media cuadra más arriba llegamos a la Casa de las Primeras Letras del Libertador. Hicimos la visita y seguimos caminando al norte. Pasamos Jesuitas, Tienda Honda, pasamos bajo el Puente Trinidad y llegamos al Foro Libertador.
Sofía conoció la sede de la Biblioteca Nacional y llegamos al Panteón Nacional al cual, por cierto, le robaron todo su marco verde del Ávila y azul del cielo al construirle ese mamotreto blanco que le pusieron detrás. Al llegar a la meta, el Panteón estaba cerrado. Fue frustrante. Le dimos toda la vuelta al mamotreto blanco que por los lados es de hierro oxidado, pensando que tal vez ahora la entrada sería por el nuevo edificio. Finalmente encontramos a un empleado que amablemente nos pidió disculpas y nos explicó que el panteón estaba cerrado por obras de restauración.
No nos desanimamos. Comenzamos a bajar de regreso por la misma ruta. El sol hacía de las suyas y como era de esperar el jugo nos había dado más sed. Ninguna de las taguaras de la zona tenía agua, hasta que dimos con una señora amable que no solo tenía agua, sino que tenía Minalba. Nos acabamos la botella de litro y medio allí mismo y compramos otra para poder proseguir con la aventura.
Rumbo al sur volvimos a la Plaza Bolívar y entramos al Museo Sacro, al lado de la Catedral. Allí vimos los ornamentos litúrgicos usados en la Semana Santa desde tiempos de la colonia, estuvimos en la cripta donde reposan los restos de la familia de Simón Bolívar y conocimos el Osario donde en tiempos de la colonia guardaban los restos de las personas que retiraban del cementerio para abrir espacio para nuevos fallecidos.
Al salir, caminamos hacia la Esquina de Las Monjas y en el camino entramos al Concejo Municipal. ¡Qué belleza de edificio! Allí, en la capilla de Santa Rosa de Lima, vimos el Acta del 19 de Abril de 1810. En esa misma capilla se firmó el Acta de la Independencia un año más tarde, el 5 de julio y allí están algunas de las sillas originales usadas por los diputados representantes de las siete provincias que se reunieron en Congreso para crear nuestra Nación.
Salimos rumbo al oeste, pasamos por la Asamblea Nacional y llegamos a la Esquina de Padre Sierra. Pasamos Muñoz y en Solís tomamos rumbo al Sur hasta la Esquina de Marcos Parra. Allí tomamos a la derecha rumbo al Calvario.
Subimos los primeros 92 escalones dispuestos a llegar al punto más alto. El Calvario está muy bonito. Mucho mejor cuidado de lo que esperaba. Como muchas cosas, podría estar mucho mejor. Sin embargo, en verdad vale la pena visitarlo.
Subimos hasta el Monumento a Bolívar que está en la cima del parque e incluso, llegamos hasta el Gazebo que está detrás, ya en la frontera con el Barrio de Monte Piedad. En total fueron 334 escalones que subimos desde el Viaducto Nueva República hasta el pedestal de la Estatua de Bolívar. Hay además un parque infantil en muy buen estado donde Sofía disfrutó de los columpios, la rueda y demás atracciones.
Pasamos además por la Capilla de Nuestra Señora de Lourdes y el Arco de la Federación, el cual quería conocer desde hace mucho. En el camino, nos encontramos con monumentos en honor a Ezequiel Zamora, Cervantes, Teresa Carreño, José Francisco Bermúdez y el Cacique Guaicaipuro.
De allí bajamos a la Esquina de Marcos Parra para tomar el metro, sin embargo, como Sofi vio el Metro superficial desde el parque, quiso que fuéramos hasta Caño Amarillo para hacer el recorrido superficial del tren. Terminamos yendo hasta Propatria para llegar al final de la línea y de allí volvimos agotados luego de cuatro kilómetros y medio de historia.
Fue un día maravilloso de paseo histórico, aprendiendo con Sofía y Pamela.

agosto 24, 2015
por oburgos
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Soggetto Cavato: Una historia vivencial de El Sistema

Soggetto Cavato de Jesús Alfonzo

En días pasados, uno de mis tesistas me comentó sobre la edición de la autobiografía del Maestro Jesús Alfonzo (@chuoalf), Soggetto Cavato. Más que una autobiografía, ese libro viene a llenar una gran necesidad de documentar los primeros años del Sistema. Por ello, para todo aquel que esté interesado en el fenómeno del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, este es un libro indispensable.

Desde la autoridad que tiene como miembro fundador de la orquesta germen del Sistema, la Juan José Landaeta, el autor nos narra de manera muy amena y vivencial los primeros 5 años de historia de esta organización.

Con un lenguaje absolutamente llano y coloquial, Alfonzo va relatando su experiencia como violinista (y posteriormente violista) entre un grupo de jóvenes músicos que sentaría las bases de la obra de acción social que mayor impacto ha tenido en Venezuela y que hoy, 40 años después, es modelo en el mundo.

Desde los primeros ensayos en espacios prestados: una iglesia, un estacionamiento, un galpón industrial, incluso en la casa de su director; hasta la consecución como sede permanente de la Sala José Félix Rivas, donde trabajaron sin butacas y con el olor del cemento mientras aún hacían el Complejo Cultural Teresa Carreño, el libro narra hitos históricos del Sistema.

La consolidación de la primera orquesta, el desarrollo de los primeros núcleos, las visitas de los maestros Carlos Chávez y Eduardo Mata al país, las primeras giras internacionales: a México, Escocia e Italia montados en un Hércules C130 de la Fuerza Aérea Venezolana son sólo algunas de las historias que forman parte de este libro.

Por otra parte, Alfonzo nunca deja de lado el contexto, retratando en las páginas de su libro la Caracas de los años 70, el descubrimiento de México, Escocia o Venecia con los ojos de un músico sensible que recién salía de su adolescencia, aderezado con el espíritu permanente de lucha y disciplina que desde sus inicios caracterizó a la organización.

Por último, las páginas de Soggetto Cavato dibujan el retrato de múltiples personajes que desde sus inicios fueron un motor para el desarrollo de la organización. Entre otros, Frank Di Polo y Ulyses Ascanio. Sin embargo, mención especial merece el retrato del Maestro José Antonio Abreu. La impronta dejada por el Maestro Abreu en el Sistema se hace palpable y evidente desde la narración del primer ensayo. Sus aleccionadoras palabras en cada encuentro, la permanente arenga a los músicos para lograr las metas, la forma como contagió con sus sueños a cada músico y la manera cómo renovó cada meta a medida que se daban los logros, queda pintado en el libro de forma más que palpable.

Si le interesa conocer sobre el Sistema de Orquestas, o sobre la historia de la música en Venezuela (o en el mundo), este libro es más que una obligación, es un texto histórico más que de historia.

Muchas gracias por esta historia necesaria, Maestro Chúo Alfonzo.

En Caracas, Soggetto Cavato está disponible en @KalathosLibros , en el Centro de Arte @LosGalpones. Desde el interior de Venezuela, se pueden hacer pedidos por MercadoLibre.com y desde el exterior, a través de Amazon.com.

Un complemento perfecto para el libro de Alfonzo es Pioneros, una colección fotográfica de los primeros 5 años de El Sistema hecha por Antonio Huizi. También está disponible en Kalathos.

agosto 22, 2015
por oburgos
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La Metodología

Comienzas a aprender a investigar el día que entiendes que la metodología no es una receta, que tu problema de investigación te lleva a ti y que tú eres un vehículo para llevar el proyecto a feliz término.

La investigación es intuitiva SÍ, pero esa intuición se basa en muchas horas de lectura y búsqueda de conocimiento. Luego de que te has documentado, de que has leído y analizado sabrás intuitivamente como abordar metodológicamente tu proyecto.

La metodología no es cómo citar, ni cuántos centímetros por cada lado tienes que dejar de margen. La metodología es construir los caminos para encontrar respuestas a tus dudas. No en vano Descartes las llamo dudas METÓDICAS.

La metodología es un arte y para el arte no hay recetas. Ni siquiera los grandes chefs preparan dos veces el mismo plato. Siguiendo recetas no estás investigando.

La metodología se debe adaptar a tu problema no el problema a tu metodología.

agosto 1, 2015
por oburgos
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A @thamarana

La mordaza del abrazo
no clausura la despedida.

La mordaza del abrazo
no amilana tus sentidos.

La mordaza del abrazo
no clausura el corazón.

Podrán retrasar tu abrazo,
nunca tus sueños, nunca tus luces.

Allí donde existes, donde nacen tus sueños, donde amas a los tuyos, hay una sabana de abrazos que vuelan libres.

Allí donde cada día te reafirmas y gritas SOY, está tu esencia venciendo a los que amordazan las ideas y los abrazos.

Eres, y por tanto siempre serás libre.